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Por: Nelson Remolina Angarita Colombia y otros países latinoamericanos buscan que la Comisión Europea los catalogue como un lugar que garantiza un nivel adecuado de protección de los datos personales. Se trata de un requisito para que se de luz verde al envío de dicha clase de información desde el viejo continente. Esto traerá muchos beneficios para el país pues el flujo internacional de datos es un factor cardinal para el desarrollo de varias actividades. Para el gremio de los call centers, por ejemplo, el contar con dicho aval representa la creación de un número importante de puestos de trabajo.
Datos recientes de la Agencia Española de Protección de Datos Personales evidencian como el número de transferencias de datos personales a países con nivel adecuado de protección (Argentina) es ostensiblemente mayor respecto de los que carecen de dicho status (Colombia). |
Gráfica sobre el número de transferencias internacionales de datos personales desde España a países latinoamericanos durante el período 2005 a mayo de 2008. |
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| Más allá de facilitar el flujo internacional de información, los procesos de adecuación contribuyen a incrementar el nivel local de protección de los datos personales. Esto es muy positivo para el ciudadano pues se obliga a los Estados a mejorar el marco legal y político para alcanzar el cometido señalado.
Se suma a lo anterior el proyecto de ley estatutaria 221/07 Cámara acumulado con el 05/06 Senado que está a punto de convertirese en ley. Este será el marco de referencia para la adecuación ante la Comisión Europea. Se trata de un texto con importantes aciertos en la materia pero notablemente insuficiente frente a los estándares europeos de protección de datos personales por las siguientes razones:
Estos son algunos aspectos que se deben tener en cuenta en Colombia a la hora de modificar la futura ley estatutaria pues se quedó corta frente a los estándares internacionales. Tampoco está a la altura del nivel de protección de los datos personales que merecemos los colombianos. Paradójicamente contamos con un texto constitucional de lujo pero con una futura ley que deja mucho que desear en ciertos tópicos. |
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